Recuperando el cotidiano

13 de septiembre. Esta iglesia, dedicada a María Salomé, aparece entre las calles y sobre las piedras. Esa puerta verde. Que lleva un poco de mar y un poco de hierba, ¿Trae cielo, esta puerta? Y se me viene a la cabeza el título de un poema, «Acaecer cuerpo», y eso es, acaeciendo cuerpo, resistiendoSigue leyendo «Recuperando el cotidiano»

Nos matan un poquito cada día. A otras, las matan del todo

Nos matan un poquito cada día. A otras, las matan del todo Una oferta de trabajo, y una frasecita de repente en mitad que dice algo así: «desde esta empresa, no entendemos la sociedad sin la igualdad de las mujeres en todos los sectores «. Cousa mais rara… me digo.Palabrería. Fácil de desmontar el argumento.Sigue leyendo «Nos matan un poquito cada día. A otras, las matan del todo»

Apariciones

Se me apareció una salamandra en un muro, en el exterior de una casa, en un pueblo montañés al que acuden cientos -miles- de personas en peregrinación. Donde unos encuentran una talla de la virgen, otras encuentran una salamandra tallada. En mi peregrinaje, más bien profano, la aparición… tuvo lugar. 

«La mujer abolida»: todas las Evas

. La mujer abolida, dibujada por Leticia Vera para el libro de poemas del mismo nombre . . «Sentada aquí, sigo sin tener respuesta. Elijo las palabras, las voy ordenando. Ese acto encierra la esperanza de que permanezcan, de que no se trata de un esfuerzo inútil. «Hay que dejar constancia. Los acontecimientos siguen aSigue leyendo ««La mujer abolida»: todas las Evas»

Ser madre

Hoy sería un buen día para escribir sobre nuestras ancestras. Aunque la palabra no exista en los cánones. Precisamente por eso. ¿Hace cuánto que hablamos de «ancestras» mis amigas y yo? Y… ¿por qué no existe una palabra tan rica, tan primordial en nuestro presente, que viene directa a traernos información sobre nuestro pasado? Allí,Sigue leyendo «Ser madre»

Ausencia(s). III.

.Volver a los mismos lugares. Confiar en la brújula interna.Otra vez los paisajes. En la repetición, el ritmo. La calma, el asidero. Volver. Volver al paisaje para evitar la desidia.Volver a los lugares como simulacro de pertenencia. Escribir: hablar con la nada. Y el silencio como respuesta. . (Diarios. Noviembre de 2020)..

Ausencia(s). II.

La peor ausencia es la de una misma. Lo que te hace ir al fondo, desconociéndote. La peor ausencia es la de una misma. Desconocerte. Y buscas, buscas, y buscas fuera, sin encontrarte. Esa es la peor ausencia, la que más vacía te deja. . Ser una, saberte. Escribir, leer, traducir. Caminar. Hacia donde puedasSigue leyendo «Ausencia(s). II.»

Ausencia(s)

. «El terror de la ausenciasupera al dolor de la propia ausencia». . . Terror a sentir nada. Terror al vacío. Terror a, un día, no existir. Intentar imaginar cómo puede ser no ser. No respirar. No ser, aquí, un cuerpo. Paralizada en la cama, no puedo dormir. La muerte no existe en cuanto noSigue leyendo «Ausencia(s)»

La medida de la cordura

. . . Todo se escribe desde la cocina. Todo es incipiente. Detrás, el ligero movimiento, el mero impulso. Girar a un lado, girar al otro lado. La decisión que implica la caída de la hoja en este momento. El árbol que suelta, la gravedad que acierta, la tierra que acoge. El movimiento de laSigue leyendo «La medida de la cordura»