11 de diciembre: Estado de espíritu

Parece que los estados de espíritu hubiera que mostrarlos a través de las cosas. Gafas de marca rojo-navidad, un jersey rojo.

La navidad es un estado de espíritu, ¿no?

Yo quiero mostrarlo en mí, en mi rostro y en mi cuerpo, despojándome del resto.  A veces lo consigo.

Todo esto es un castigo

 

Viernes, 21 de diciembre

7:30h

Estoy con miedo y algo paranoica. Me he despertado con el relato en la cabeza, como en loop, tipo pesadilla. He pensado en mi madre y en que me apetecía ser niña y abrazarla y sentirme protegida. Luego en mi pareja como consuelo. ¿Quién cuida a quién? Ser un poco niña. He pensado en mis hermanas y en mis sobrinas. La radio ha saltado y hablan de detalles, se regodean, es una emisora cualquiera. Mi radio no es digital y no consigo encontrar radio 3, que me ofrece un despertar menos abrupto. Claro que a esa hora son todo voces de hombres. O la mayoría. La emisora termina de hablar de sangre y odio y empieza una canción muy bailable que habla de un hombre que se vuelve loco, que ya no aguanta más, y que no sabe qué va a hacer hasta que pueda verla a ella. A mí, esa letra, me da miedo.

… El cuerpo …

El miércoles le digo al osteópata que prefiero dejar pasar las fiestas. Ese día me siento incómoda en sujetador. Me tapo un poco las costillas con mis manos. El día que llegué, unas semanas antes, pese a estar recomendadísimo por una mujer, amiga de mi amigo, tenía miedo, si sería un piso lúgubre, si cutre, si estaría yo sola, si tendría placa en la puerta.

… El miedo …

El domingo mi compañera de piso me pregunta que si es normal una cita con el coordinador de programa de doctorado a las siete de la tarde. Le digo que aquí en Madrid hay clases nocturnas, pero que si lo ve raro, que me envíe el número del despacho en el que han quedado.

… La angustia …

Hoy, el día que escribo esto, mi otra compañera se va de viaje con una amiga a pasar las fiestas. Pregunto si van a un hotel o a casa de una amiga. Le he dicho que me escriba cuando lleguen. Me contesta con una gran sonrisa que me escribirá una postal desde Santiago.

… La ignorancia …

Esta semana, en un chat, alguien publica una foto de twitter con el supuesto listado de partidos que votan derogar la prisión permanente revisable. (Esta muerta es vuestra, quería decir en realidad). Contesto que el asesino ha matado estando vigente la ley que mantiene tal pena. Que serán las asociaciones que siguen este tipo de casos de violencia de género las que reclamen, denuncien, persigan que este tipo delincuente, asesino y violador no salga de la cárcel. Me abstengo de decir que son asociaciones feministas. Creo que se entiende muy bien. No voy a darles caldo de discusión. En otro chat alguien habla de gentuza, pena de muerte, escarmiento.

… El estado de alerta …

Volviendo al osteópata. Los primeros días le dije a mi pareja que el tío es de fiar, que da cosa cuando vas de nuevas y es un hombre y no sabes dónde vas exactamente aunque vayas recomendada. En realidad no sé hasta qué grado de paranoias le he contado, creo que siempre rebajo un poco la intensidad de mi miedo; pura auto terapia.

Ahora, unos días después, ya no me parece de fiar. He cambiado yo. Lo sé. Él seguirá viendo a sus pacientes o clientes igual. Aunque ver las noticias con sus detalles truculentos podría incitar a alguien más a intentar algo parecido. Pánico.

 

Viernes 21 de diciembre

Voy en el autobús y siento angustia cuando para en medio de la nada, en plena carretera, y baja una chica, hay niebla y está oscuro. Son las 8:17 horas.

11 h.

Voy al baño y sale un hombre. Me da reparo. Ve mi cara y me dice que es el de mujeres y que solo ha ido al cuarto de la limpieza a coger enseres. Le cedo el paso, sale, y le sigo con la mirada. Vuelve la cabeza. Se ve obligado a contarme una excusa por encontrarle ahí. Me parece fatal (que el cuarto de limpieza esté justo en el baño de mujeres, que puedan campar por allí a sus anchas).

Me vuelvo. Le miro, veo su placa, sus auriculares y su bata. Dan el pego. Seguro que son de verdad. Parece buena gente. Y al escribir esto, me digo. ¿Qué más da? Con placa, bata e identidad «de verdad» también se puede hacer mucho daño.

 

Miércoles 18 de diciembre

Leo una entrevista en Píkara Magazine De Alcàsser a Boiro, nuestras desaparecidas, donde habla Nerea Barjola con Andrea Momoitio sobre su libro: Microfísica sexista del poder. El caso de Alcàsser y la construcción del terror sexual.   Las niñas de Alcàsser, la telebasura, el relato de terror y el castigo. Esta semana siento el terror y quiero huir y neutralizar ese relato interesado. Construir otro. Otro relato nuestro.

 

Viernes 21 de diciembre

15:43 h.

Salgo del autobús y noto que soy la última. Pienso que puede cerrarme las puertas de golpe y acelerar. Es el miedo más ridículo que me ha venido a la cabeza en estos días. Mi mente es como una máquina de alertas para mi sistema-cuerpo.

Escribiendo esto, sobre el miedo, puede que pare las alertas paranoicas.

Y leyendo. Leer el libro de Nerea Barjola. También necesito mi tiempo. Mis ritmos. Quizá necesite bailar estas emociones. O cantarlas. O las dos cosas.

15:59 h.

Cuando ya daba por terminado este escrito, llego a la puerta del garaje y abajo veo a un hombre esperando. Me dice que no tiene llave. Yo le abro. Me cede el paso, entro primero. Ya lo sé, soy una provocadora. Dentro ya del coche, le veo salir. Cuando viene de frente y me deslumbra siento un segundo de pánico, se me pasa por la cabeza que va a embestir al coche de al lado o incluso al mío. Y luego, quién sabe. Gira, va hacia la puerta metálica. Finalmente, me quedo sola escribiendo encerrada en el coche.

Suspiro. Me destenso. El coche rojo con el hombre dentro ha salido el primero. No tiene ni idea de mi sistema de alarmas ni de que el relato de mierda y de terror, como castigo estructural, del que se habla el libro, me ha calado profundo. O sí.

Y ahora ya sí que lo dejamos aquí, debo seguir con mis paranoias y hacer algo ¡ya! para neutralizar este miedo asqueroso y que no, no me pertenece.

 

nacimiento (atthis)

Yo soy el agua. BillViola

Imagen: Bill Viola, Via Mística. Cuenca, diciembre 2018 (Fotografía: Aurora Feijoo)

(La noche del 26 al 27 de octubre de 2018 estuve en un concierto privado con Atthis RD y de Atthis RD. Privilegio.)
Nacimiento

El piano suave

el caos

es la dulzura

melodía

el caos

retumba

mi pecho

La lluvia que me empapa

es la lluvia el viento el fuego.

Y la llama la llama

sube

explota

Yo soy la llama

Y el lamento del niño que ahora está naciendo,

del viejo que en este momento muere.

El lamento empuja construye alimenta permanece.

El lamento un mantra que arrulla

slow black

El agua

rotundas las teclas

el caos vibran golpean

las teclas los dedos el cuerpo suenan resuenan retumba.

sube sube atrona, es el agua. Y fluye fluye remonta suena atrona.

El agua

soy el agua.

El agua el agua el agua.

Yo misma soy el agua

(re) suena.

Las criaturas lamentan. Y (cantan) los grillos

en humano

hablan

voces humanas

(como los de Robert Wilson)

Los grillos humanos que cantan en grillo, en humana voz.

Gracias, Atthis RD.

Gracias, Fátima Cué, por enseñarme a agudizar la escucha y por los grillos.

Pd. Esa misma noche del concierto escribí estas palabras. Luego algunas las canté en preludio de cantata con Fátima Cué sin saber de dónde me venían y después las repetí admirando la pantalla de agua y fuego de Bill Viola.

Usted nunca ha parido

 

No deberías ahogarte Así tantas veces
en tu propia agua de carne

Todo tan extraño

débil
no debería haberte dejado trabajar por la rabia
por la incapacidad

ahora no me ves
con ese hueso adelantado de tu cara
no me             Con el otro lado hacia atrás

CA(Z)A
(1990)

 

 

Descubro este libro de María Auxiliadora Álvarez: “Las nadas y las noches”. La escucho en mi oído hablando de la carne, de las entrañas, de la niña que lleva dentro y los machetes. “Doctor, no meta la mano tan adentro”. 

 

4

usted nunca ha parido

no conoce
el filo de los machetes
no ha sentido
las culebras de río
nunca ha bailado
en un charco de sangre querida
doctor
NO META LA MANO TAN ADENTRO
que ahí tengo los machetes
que tengo una niña dormida
y usted nunca ha pasado
una noche en la culebra
usted no conoce el río

 

 

11

conozco
el tiempo de la cocción de las legumbres
las verrugas de las ratas
la importancia de ser la hembra
lo tácito de la procreación
me detengo
en el genital y el alimento
cada día
y recibo de ellos una vida
y una muerte
renovables
y voy desarrollando
un acercamiento
de maxilar de culebra
y voy desarrollando
un sabor sicópata
en la lengua
mientras juego con la basura
y los excrementos
de mi hija
a ella le enseño
la propiedad afectiva
de los dementes
y los mamíferos diarios
muertos en la cocina

 
Edita Candaya , incluye un CD con la voz de la poeta, y me lo recomendó su editora, Olga Martínez, bajo el calor del puesto de la editorial en el patio de Matadero: Festival Poetas 2018  el pasado 3 de junio en Madrid.

 

Aquí está la publicación original de este post.

No es la palabra Es la voz

es cuando cantamos cuando somos mejores Cuando la voz

[se abre camino en el bosque del silencio

o se esfuerza por escalar el eco de las montañas Es cuando

.

.

cantamos cuando nos elevamos a ras de tierra Cuando

[asoman los recuerdos del mañana

cruzando el cielo Y suena lo que está por venir levantándonos

[la cabeza

.

.

es la voz lo que comprueba que está viva la forma inerte

[recogida severamente en la Hora Estricta

solitaria de la altura y desarticulada del viento No es la palabra

.

.

Es la voz intentando una modulación buscando la armonía

[del sonido del cuerpo contra el aire

/ como una silla amable separándose de la mesa

.

.

Es lo inaudible en camino de volver Como un nuevo huésped

[o un hijo que nace sano

.

.

Es la relación de la voz con los huesos Es la hierba limpia

[en el lecho del abismo

así pues que hasta los abismos llega la primavera

[Imperceptible en la brisa

/ como un ahogo de luz

.

.

es el silencio respirando con esfuerzo Como joven asalariado

[en la mañana de la labor

en la ardua faena de devolver lo escuchado Es cuando cantamos

.

.

cuando vencemos la muerte Cuando caen a los lados las

[piedras de las tumbas removidas de súbito

/ por un hilo de voz

.

.

María Auxiliadora Álvarez.
Las regiones del frío, 2007.
Las nadas y las noches, Candaya, 2009.

El Poeta Trágico

 

En el principio era el laberinto
El secreto palacio del terror callado
Él trajo al exterior el miedo
Lo dijo en la lisura de los patios en el cuadrado
De sol de desnudez y de conflicto
Exhibió el miedo como un toro vencido

 

Dual, Obra Poética
Sophia de Mello Breyner Andresen

Traducción: Aurora Feijoo

Primero mar y después bosque

DavidMata20Octubre18

David Mata en directo en Madrid el 20 de octubre de 2018

(suena)

mar, gaviotas

partículas

el agua hecha de tierra

pisadas.

Primero, mar,

(y después)

el bosque.

Terco, suave, resuena

Vengo de leerme. Acabo de hacer un repaso curiosa por este blog, reencontrándome, mientras la música va cruzando datos con palabras, notas con puntos y aparte. Y me sorprende mi voz en los escritos en los que hablo de mí y desde mí (tripa). Suena una canción que empieza a parecerme una banda sonora, original, de mi vida. Siento como si estuviera llegando:      a h o r a ,  y a ,  a algo importante, tocando esa materialidad en que me envuelve, sintiendo ese sonido ordenado que me quiere contar algo, que narra y (me) dice de lo que (nos) pasa. Me suspendo por un momento en la quietud de la certeza de lo que se va construyendo y adquiere la forma que le pertenece.

En mi tripa agarrada una emoción de lo que está empezando y de lo que ya, al fin, llega. Como una luz, el sonido me avisa de que algo está pasando en este instante. Como si las partículas dispersas hubieran alcanzado un punto común en el vacío, agrupadas en una forma. La forma que soy.  Todo mi cuerpo escucha, aparece un escalofrío. Necesito ir y ver cómo se llama ese tema que me ha provocado certero desde las tripas y ha reproducido el ritmo del vivo momento de mi emoción. Yo misma resonando. Ha sido como cuando, en un sueño, el ruido sale de la realidad de tu habitación, conectando misteriosamente los instantes de vigilia y sueño.

Busco en el listado de canciones. El título parpadea en azul. Directo desde el sueño, removiendo mis tripas, el nombre del tema.

Por Fin

Que terco, suave, (re)suena.

Correspondencia con Creta

Sophia-Grecia-1963
Fotografia: http://purl.pt/19841/1/1960/1960-1.html

 

ELLA: Ahora que volvemos de encontrarnos con la cultura minoica (pasamos unos días en Creta) creo que no hay color con los pueblos antiguos. No hay pudor con el cuerpo, el color llena las vestimentas y las paredes…

R: Creta, qué maravilla, Sophia de Mello Breyner era una amante de Grecia y en concreto de la isla de Creta, lugar al que viajó con asiduidad y de donde bebió de la cultura clásica y de la belleza del silencio y de los ecos, de la isla y del mar. Así, me recuerdas, con tu viaje, que el mar es el camino a casa. Y siempre volvemos a ella, a nuestra casa o a aquellas otras cosas que nos la recuerdan, que nos hacen volver a nosotras-casa.

 

Ressurgiremos/Resurgiremos

Resurgiremos
resurgiremos hasta bajo los muros de Cnosos
y en Delphos centro del mundo
resurgiremos hasta en la dura luz de Creta

Resurgiremos allí donde las palabras
son el nombre de las cosas
y donde son claros y vivos los contornos
en la aguda luz de Creta

Resurgiremos allí donde piedra estrella y tiempo
son el reino del hombre
resurgiremos para mirar a la tierra de frente
en la luz limpia de Creta

Pues conviene volver claro el corazón del hombre
y erguir la negra exactitud de la cruz
en la luz blanca de Creta.

Livro Sexto, Obra poética
Sophia de Mello Breyner Andresen

Traducción: Aurora Feijoo

 

Me atrevo a dejarte aquí este otro poema que bien podría hablar de todas las planícies:

 

Escuto, mas não sei/ Escucho mas no sé

Escucho, mas no sé
si lo que oigo es silencio
o dios

Escucho sin saber si estoy oyendo
el resonar de las planicies del vacío
o la consciencia atenta
que en los confines del universo
me descifra y escruta

Apenas sé que camino como quien
es mirado amado y conocido
Y por eso en cada gesto pongo
solemnidad y riesgo

Geografia, Obra Poética
Sophia de Mello Breyner Andresen

Traducción: Aurora Feijoo

 

Y cuando hablas de color, me vuelvo a otro mar, y miro, y veo Nesébar, o la isla de las cuarenta iglesias, que en el año 2000 aún guardaba su quietud. Ahora, dieciocho años después, recuerdo el mar negro y un viaje en velero, un puerto pintoresco, un paseo intrincado por calles medievales y un acabar siendo invitada clandestina en una ofrenda de flores y viandas en una de sus iglesias ortodoxas llenas de pinturas al fresco y formas bizantinas, habiendo visitado por el camino improvisado pequeños templos de ladrillo rojo y blanco llenos de color en sus cúpulas y paredes.

Pero vuelvo a Creta y me esmero ahora en traducir (te) (me) (nos) este poema magnífico continuando con la vuelta al mar, al camino, a casa.

 

 

El minotauro

En Creta
Donde el Minotauro reina
Me bañé en el mar

Hay una rápida danza que se danza en frente de un toro
en la antiquísima juventud del día

Ninguna droga me embriagó me escondió me protegió
Solo bebí resina habiendo derramado en la tierra la parte que pertenece a los dioses

De Creta
Me atavié con flores y mastiqué el amargo vivo de las hierbas
Para enteramente despierta comulgar la tierra
De Creta
Besé el suelo como Ulises
Caminé en la luz desnuda

Devastada era yo misma como la ciudad en ruinas
Que nadie reconstruyó
Pero en el sol de mis patios vacíos
La furia reina intacta
y penetra conmigo en el interior del mar
Porque pertenezco a la estirpe de aquellos que se sumergen con los ojos abiertos
y reconocen el abismo piedra a piedra anémona a anémona flor a flor
Y el mar de Creta por dentro es todo azul
Ofrenda increíble de primordial alegría
Donde el sombrío Minotauro navega

Pinturas olas columnas y planicies
En Creta
Enteramente despierta atravesé el día
Y caminé por el interior de los palacios vehementes y rojos
Palacios sucesivos y roncos
Donde se yergue el respirar de susurrada oscuridad
Y nos escrutan pupilas semi azules de penumbra y terror
Inmanentes al día –
Caminé en el palacio dual de combate y confrontación
Donde el Príncipe de los Lirios yergue sus gestos matinales

Ninguna droga me embriagó me escondió me protegió
El Dionisos que danza conmigo en la marea no se vende en ningún mercado negro

Pero crece como flor de aquellos cuyo ser
Sin cesar se busca y se pierde se desune y se reúne
Y ésta es la danza del ser

En Creta
Los muros de ladrillo de la ciudad minoica
Están hechos de barro amasado con algas
Y cuando me volví detrás de mi sombra
Vi que era azul el sol que tocaba mi hombro

En Creta donde el Minotauro reina atravesé la marea
Con los ojos abiertos enteramente despierta
Sin drogas y sin filtro
Sólo vino bebido frente a la solemnidad de las cosas-
Porque pertenezco a la estirpe de aquellos que recorren el laberinto
Sin jamás perder el hilo de lino de la palabra

 

Octubre de de 1970
Dual, Obra Poética
Sophia de Mello Breyner Andresen

Traducción: Aurora Feijoo

 

Voz

Cuando hablamos de la voz, hablamos de esa que sale y brota directamente de nuestro cuerpo, esa que somos, esa que nos hace ser, esa que vive en nosotras y que aprieta en la garganta y que sale a borbotones por este teclado, hoy.

 

(…)

 

 

 

 

Piedra a piedra, anémona a anémona (El minotauro)

 

El minotauro

En Creta
Donde el Minotauro reina
Me bañé en el mar

Hay una rápida danza que se danza en frente de un toro
en la antiquísima juventud del día

Ninguna droga me embriagó me escondió me protegió
Solo bebí resina habiendo derramado en la tierra la parte que pertenece a los dioses

De Creta
Me atavié con flores y mastiqué el amargo vivo de las hierbas
Para enteramente despierta comulgar la tierra
De Creta
Besé el suelo como Ulises
Caminé en la luz desnuda

Devastada era yo misma como la ciudad en ruinas
Que nadie reconstruyó
Pero en el sol de mis patios vacíos
La furia reina intacta
y penetra conmigo en el interior del mar
Porque pertenezco a la estirpe de aquellos que se sumergen con los ojos abiertos
y reconocen el abismo piedra a piedra anémona a anémona flor a flor
Y el mar de Creta por dentro es todo azul
Ofrenda increíble de primordial alegría
Donde el sombrío Minotauro navega

Pinturas olas columnas y planicies
En Creta
Enteramente despierta atravesé el día
Y caminé por el interior de los palacios vehementes y rojos
Palacios sucesivos y roncos
Donde se yergue el respirar de susurrada oscuridad
Y nos escrutan pupilas semi azules de penumbra y terror
Inmanentes al día –
Caminé en el palacio dual de combate y confrontación
Donde el Príncipe de los Lirios yergue sus gestos matinales

Ninguna droga me embriagó me escondió me protegió
El Dionisos que danza conmigo en la marea no se vende en ningún mercado negro

Pero crece como flor de aquellos cuyo ser
Sin cesar se busca y se pierde se desune y se reúne
Y ésta es la danza del ser

En Creta
Los muros de ladrillo de la ciudad minoica
Están hechos de barro amasado con algas
Y cuando me volví detrás de mi sombra
Vi que era azul el sol que tocaba mi hombro

En Creta donde el Minotauro reina atravesé la marea
Con los ojos abiertos enteramente despierta
Sin drogas y sin filtro
Sólo vino bebido frente a la solemnidad de las cosas-
Porque pertenezco a la estirpe de aquellos que recorren el laberinto
Sin jamás perder el hilo de lino de la palabra

 

Octubre de 1970
Dual, Obra Poética
Sophia de Mello Breyner Andresen

Traducción: Aurora Feijoo

 

 

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