La vida no se domestica. Carta de amor a Bohumil Hrabal*

Hrabal es la niñez y la locura, un no contentarse con la asunción de la pérdida y transitar la búsqueda constante. Y es que la vida no se deja domesticar por más que nos empeñemos. La vida como ese bosque de Kersko donde se pierde, volviendo una y otra vez a los mismos lugares, losSigue leyendo «La vida no se domestica. Carta de amor a Bohumil Hrabal*»

Diccionario mágico infantil en seis lenguas

Y su filtro encantado. La última vez que estuve en casa de mis padres me llevé un botín-secreto. Un libro de la infancia que recuerdo emocionante. Acercabas al papel un filtro de plástico rojo y, por un juego de ocultación/revelación, las letras, formando una palabra, aparecían como por encanto y misterio desvelado. Claro, eso ocurríaSigue leyendo «Diccionario mágico infantil en seis lenguas»

Ancas, pescoço… e tornozelos

  Lisboa. 2011. Bairro Alto. Me voy al Frágil con un amigo de mi amiga. Tomamos cervezas. Me presenta aquí y allá. Le conoce todo el mundo. La española acaba de llegar y hay que pasearla e introducirla en los círculos. Al menos por esa noche. La española sonríe, aún no comprende bien cada palabraSigue leyendo «Ancas, pescoço… e tornozelos»

Vuelve a empezar

Fotografía y composición de Aurora Feijoo. Pinza de Juanan Requena, de su proyecto y exposición itinerante Entre fuga y regreso, que recaló en marzo de 2015 en Madrid. Pluma de vuelo libre. Origen desconocido. Probablemente rescatada tal día como hoy entre los objetos abandonados por las calles en la recogida del rastro de Madrid.

El gato triunfador

Le digo a mi gato que es un triunfador y voy a prepararme la comida. Mientras, pienso en el concepto de ir, volver, quedarse, resistir, triunfar. Blanco es un gato alfacinho del barrio de Graça. Vino con nosotros en 2005, con una cadera rota y desde entonces ha vivido como un marqués. Como un marquésSigue leyendo «El gato triunfador»

La culpa siempre es del otro

Hoy he empezado «Llamada perdida» de Gabriela Wiener. Frase tras frase, y por fin el capítulo de su llegada a Barcelona, la soledad, el extraño al que te habitúas y el conocido al que (te) extrañas de ver. Me ha apaciguado, levantado el telón de lo posible. Y me ha hecho llegar otra vez aSigue leyendo «La culpa siempre es del otro»