Hay que ponerle cuerpo, hay que dejar que suceda

. . . Me pregunto sobre la relación con mi cuerpo, me hago preguntas, hago preguntas a mi cuerpo. La mente fulmina. Tiene respuestas para todo. El cuerpo: a veces se mueve y otras se queda estático. Intento responderlas poniendo el cuerpo en acción, como si la cosa no fuera conmigo, pero sintiendo ese querer-estar-en-mi-cuerpoSigue leyendo “Hay que ponerle cuerpo, hay que dejar que suceda”

Esa otra que no era yo

Estos días atrás me venía una sensación extraña, sentía algo así como que estaba “perdiendo la palabra”, que no estaba siendo capaz de expresar tanto como estaba viviendo y con tanta intensidad. Las palabras no llegaban. Cuando las invocaba, queriendo saber qué tenía por dentro, para sacarlo, desaparecían, flotaban. Alejándose como un globo, se hacíanSigue leyendo “Esa otra que no era yo”

Tempo*: el cuerpo como certeza, la música como principio (II)

. “No estamos en la superficie más que para hacer una inspiraciónprofunda que nos permita regresar al fondo. Nostalgia de las branquias”.Il TuffatoreMaterial MemoriaJosé Ángel Valente . . . Tempo, de María Escobar. @Chefer. 23 de enero de 2021. . . *Tempo es el nombre de la pieza escénica de María Escobar, cuya música ySigue leyendo “Tempo*: el cuerpo como certeza, la música como principio (II)”

Tempo*: la pupila a la luz (I)

“Deja que llegue a ti lo que no tiene nombre: lo que es raíz y no ha advenido al aire: el flujo de lo oscuro que sube en oleadas: el vagido brutal de lo que yace y pugna hacia lo alto: donde a su vez será disuelto en la última forma de las formas: invertidaSigue leyendo “Tempo*: la pupila a la luz (I)”

Quise vibrar con el toque de aquella piel de tambor inmensa

Ayer estuve viendo a Nilo Gallego, y, como todo lo que sucede este diciembre, sucedió y me transformó. Pasé por momentos de estupor e impaciencia, cabreo e incredulidad, cansancio y bostezo, sonrisa y complicidad, sorpresa e iluminación. En la escucha. Agobio. Tensión. Empatía. Espera, mucha espera. Pero en ningún momento quise marcharme. Quería verlo hastaSigue leyendo “Quise vibrar con el toque de aquella piel de tambor inmensa”

El bal-bu-ceo del -cuerpo. Recorriendo el camino inverso

. . . . . El método de trabajo de Fátima Cué es particular, poderoso. El cuerpo, la voz, las capas, el hueco, la caja que resuena, la emoción que atraviesa.Siento que recorro el camino inverso: sortear los controles de la mente, volver al cuerpo. Bajar al cuerpo. Destapar, desdecir, balbucear, rascar, .desmontar, deslucir, remontar,Sigue leyendo “El bal-bu-ceo del -cuerpo. Recorriendo el camino inverso”

La medida de la cordura

. . . Todo se escribe desde la cocina. Todo es incipiente. Detrás, el ligero movimiento, el mero impulso. Girar a un lado, girar al otro lado. La decisión que implica la caída de la hoja en este momento. El árbol que suelta, la gravedad que acierta, la tierra que acoge. El movimiento de laSigue leyendo “La medida de la cordura”

El cuerpo, ese lugar desde el que no me puedo esconder

Me llamo y vivo en un tiempo y un país levantados sobre el silencio. Además, tengo mi herida. (…) Las heridas las heredamos. El silencio las infecta. (…) Luego me hice mayor. Hacerse mayor consiste en acatar silencios y reventar silencios e ignorar silencios. Solo eso. Y la posibilidad de pertenecer o dejar de hacerlo.Sigue leyendo “El cuerpo, ese lugar desde el que no me puedo esconder”