El viejo buitre alisa sus plumas

El Viejo Buitre El viejo buitre es sabio y alisa sus plumas La podredumbre le agrada y sus discursos Tienen el don de tornar las almas más pequeñas En Livro Sexto, 1962 Esta Gente Esta gente cuyo rostro A veces luminoso, Y otras veces, tosco Ahora me recuerdan esclavos, ahora me recuerdan reyes Hace renacerSigue leyendo «El viejo buitre alisa sus plumas»

Cambiar el mundo en albornoz. Crónica de un 8M

  El martes, dos días antes del 8M, deseaba algo así como que pasara de un salto hasta el viernes, sin enterarme, como un agujero negro que me absorbiera antes del jueves para expulsarme ya el viernes o el sábado, uno o dos días después de todo el movimiento. Angustiada y llena de dudas, meSigue leyendo «Cambiar el mundo en albornoz. Crónica de un 8M»

Como una dulzura*

*Carta de agradecimiento a Sabina Urraca y a su libro Las niñas prodigio. …………………………………. Desde Enyd Blyton a Patricia Highsmith… Almudena Grandes, Ana María Matute… hasta llegar a Sabina Urraca. A todas las escribí cartas que nunca envié. A Sabina Urraca la escribo ahora, torpemente, una pequeñísima carta de agradecimiento. Yo por aquel entonces llorabaSigue leyendo «Como una dulzura*»

Hacer brotar de mí un alba*

  *Extracto de un verso de Walt Whitman en «Canto de mí mismo» Walt Whitman nunca fue de mis preferidos, le tenía manía antes inluso de haberlo leído (sí, se llama prejuicio, y «preconceito» en mi amado portugués). Pero quiera la vida ponérmelo delante otra vez, ya lo hizo de forma indirecta pero constante enSigue leyendo «Hacer brotar de mí un alba*»

La vida no se domestica. Carta de amor a Bohumil Hrabal*

Hrabal es la niñez y la locura, un no contentarse con la asunción de la pérdida y transitar la búsqueda constante. Y es que la vida no se deja domesticar por más que nos empeñemos. La vida como ese bosque de Kersko donde se pierde, volviendo una y otra vez a los mismos lugares, losSigue leyendo «La vida no se domestica. Carta de amor a Bohumil Hrabal*»

Andariega

  Este post lo dedico a todas las mujeres que persiguen sus sueños y que sueñan con ser vagabundas y a las que no saben que pueden alcanzar lo que se propongan. Es también un homenaje a la poeta Juana de Ibarbourou y con él aporto otro granito de arena a la travesía de la activista, ciclista y amiga Cristina Spínola.   Sigue leyendo «Andariega»

Bach y la torrija solitaria o La vergüenza, la vulnerabilidad y el miedo.

Las monstruas nos espían desde los frisos y en los márgenes de los libros.* Acabo de ponerme un disco de Bach, pues he leído que la música clásica activa algún lugar recóndito de nuestra mente, y a nuestras neuronas les da por crear conexiones de mayor calidad y creamos mejor. O algo así. Acabo tambiénSigue leyendo «Bach y la torrija solitaria o La vergüenza, la vulnerabilidad y el miedo.»