Puerta con acceso al mar

12 de septiembre.

Hoy me he vestido de coral: en mi rostro, el color del tejido reflejado. En mi piel, el paisaje.

El verde de esta puerta como el verde de las algas en la arena, frente a las Cíes. Como el verde de las hierbas que crecen contra el asfalto, de entre la grieta, sobre la piedra. De entre as pedras, erguese. Como el verde del mar. Del pino. Del roble, la encina, el toxo. La jara. El musgo y el liquen.

De entre la piedra, sobre la grieta, contra el muro.

Recuperando el cotidiano

Iglesia de Santa María Salomé, Santiago de Compostela

13 de septiembre.

Esta iglesia, dedicada a María Salomé, aparece entre las calles y sobre las piedras. Esa puerta verde. Que lleva un poco de mar y un poco de hierba, ¿Trae cielo, esta puerta? Y se me viene a la cabeza el título de un poema, «Acaecer cuerpo», y eso es, acaeciendo cuerpo, resistiendo la estación. Recuperando el cotidiano y el espacio propio, en esa palabra que ahora me gusta y hasta me calma: rutina. Cotidiano. Día a día.

Quiero verano todo el año. De ilusión y tiempos muertos, cuerpos tendidos, sol que calienta el alma. Ovejas y pastos, caminos, tierra seca, paisajes quietos, paisajes veloces desde el propio movimiento. Paseos, edificios monumentales, ciudad granítica. Gaviotas y un gallo. Tomateras. Camelios. Alamedas. Horizontes, atlántico. Blanco en las paredes, olor a salitre, humedad en los muros. Desconchamientos.

Capas, la vida está hecha de capas.


Ayer llovió, y sentí el cuerpo de otoño, arrebujado; nostalgia de lecturas, de sofá. Reconociendo el deslumbramiento del verano para entrar en lo tenue del otoño. Dorado. Calentito. La ventana está abierta para que entre en la casa un poco de calle. Afuera está nublado. Dentro y fuera, ¿son solo conceptos?

Cierro la ventana. Maúlla la gata. El aire se templa.

Silvia Calvo y su libro «palabras» en conversación con Aurora Feijoo

SILVIA CALVO. «HABLARLE A LAS ABEJAS».



El placer de esta conversación se podrá encontrar en los silencios compartidos. Es esta pausa que conforma los lugares esperados que nos nutren y sustentan el alma. La imagen representa a Silvia Calvo y se llama «Hablarle a las abejas».

Aquí estamos, conversando*, Silvia Calvo -bióloga, fotógrafa, persona- y yo, en este enlace, acerca de su libro «palabras» y de toda la pausa y el silencio que este nos convoca.

*(la entrevista transcurrió el miércoles 13 de abril de 2022, de 20 a 21h en radiopolis.org)

Aurora Feijoo conversa con Fernando Gonzalez, de Efialtes: la encuadernación, ese oficio casi en desuso


Seguimos actualizando nuestros últimos programas en radiopolis.org.


A partir del minuto 29:05: conversamos acerca de uno de esos oficios manuales casi perdidos: la encuadernación. Partimos de Efialtes.com, proyecto personal que acoge unas cuantas querencias y experiencias profesionales y vitales por parte de su creador: Fernando González.

Entre la delineación, la fotografía, la ilustración… que conforman la visión personal, el gusto, esa nutrición del espíritu y del mirar… Hemos elegido la encuadernación por tratarse de un arte relacionado con el papel, el coser y los libros. Creando mundos que son libros, porque los libros no son solo palabras.

Aquí en este audio podéis escucharlo directamente a partir del minuto 29:05, eso sí.

Llegamos a Efialtes, a través, precisamente, del libro de nombre palabras, de Silvia Calvo, bióloga y fotógrafa, con la que estuvimos charlando aquí el 13 de abril, sobre el silencio, la palabra, la mirada, el caminar y el espacio vital en relación con lo otro, con la tierra, lo animal, lo natural. Y en esta conversación hacemos referencia a este cuaderno, ‘palabras’, y también, fugazmente, a Carlos Puga. Gracias, Silvia, Carlos. 🙌🏽✨

Aurora Feijoo conversando con Eugenio Castro en torno a su libro «Madrid Rediviva» (Pepitas de Calabaza)



Esto de la slow life se me va de las manos … Ya ha pasado un mes de esta entrevista. ¡No te la pierdas!

El 27 de abril estuve conversando con Eugenio Castro en Radiópolis Sevilla (radiopolis.org) sobre su libro ‘Madrid Rediviva’, publicado con Pepitas de Calabaza.

«Porque sepultar lo subterráneo y lo mismamente oculto forma parte de una lógica implacable que se repite sin cesar».

A partir del minuto 33 -en el enlace que abre este texto, y en el audio incrustado a continuación- podéis escuchar nuestras pisadas bajando las escaleras-m[ed]usa que nos conducen al Madrid subterráneo. Sobre desenterrar los contenidos latentes de la propia ciudad como labor de arqueología poética.

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Y para terminar os dejo de regalo este audio de un minuto, extraído de La torre de los siete jorobados, de Edgar Neville, que aparece al comienzo de la entrevista.

Maria Teresa Horta: útero, sangre, luna

Maria Teresa Horta, imagen: Gonçalo F. Santos

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He venido aquí a hablar de mi sangre.

Os dejo este enlace donde podéis escuchar desde el minuto 29 las palabras de la poeta portuguesa Maria Teresa Horta que salen por mi boca. Y esta maravilla va felizmente acompañada por la música de Mynda Guevara, Sara Tavares, Ala Dos Namorados, Adriana Calcanhoto y Carminho, todas ellas portuguesas, y Atthis, banda española.

Maria Teresa Horta

Para esta sesión de Fuera de Orden he traducido algunos poemas y un texto en prosa de la escritora portuguesa María Teresa Horta. Es difícil resumir su trayectoria puesto que es muy vasta. Podemos comenzar diciendo que nace en Lisboa en 1937, y con 85 años, sigue en activo.

Fue una de las organizadoras del Movimiento de Liberación de la Mujer en Portugal, con dos de sus libros prohibidos por la censura del Estado Novo: interrogada y acallada, a punto de ser encarcelada -se libraron gracias al 25 de abril- en un proceso que generó gran polémica, por la publicación del libro “Novas Cartas Portuguesas” (1972), del que es co-autora junto con María Isabel Barreno y María Velho da Costa. Los ejemplares fueron censurados y requisados, mientras en otros lugares de Europa y del mundo recibían el apoyo de Simon de Beauvoir, y otras escritoras, en reivindicación de la libertad de creación y difusión de la propia obra de estas tres mujeres escritoras.

Maria Tersa Horta frecuentó la Facultad de Letras en Lisboa, ingresó en Periodismo, coordinó el suplemento “Literatura y arte” del periódico “Capital”. Fue crítica literaria en el diario Expresso y jefa de redacción de la revista “Mulheres”. Ligada al movimiento de renovación de la música portuguesa de los años sesenta, perteneció al grupo Poesía 61. Muy interesada por el cine, se dedicó durante años al movimiento de cineclubes, y realizó un cortometraje con Antonio Macedo llamado “Verano coincidente” en 1962. Resumiendo mucho -demasiado- ha publicado desde entonces numerosos libros de poemas, también recogidos en antologías, así como libros de relatos y novelas. Ha participado en antologías de cuentos, y destaco aquí su biografía novelada sobre Leonor de Almeida, la Marquesa de Alorna, escritora portuguesa del siglo dieciocho, muy interesante.

En el primer texto María Teresa Horta habla de la propia voz, de la propia escritura, y de la voz de las mujeres. Luego continúo leyendo algunos poemas que os he traducido de sus libros:

Mi madre, mi amor

Minha Senhora de Mim

Rosa Sangrienta

Mujeres de abril.

Tierra roja, de Alfonso Sastre

El día que cogí de la estantería de la biblioteca de Barceló el ejemplar de Tierra Roja… esa tarde, llovió tierra.

Emocionante leer sus páginas, reencontrarme con un nombre de la infancia, el autor de uno de esos libros deseados de las estanterías de la casa de mis padres.

La obra es de 1954 y habla de las condiciones de vida de los mineros en Riotinto, Huelva. Lo escribió tras conocer su realidad durante un viaje a las minas. Un drama sobrio, de título poderoso, que fue censurada durante el franquismo por su compromiso revolucionario con las clases desfavorecidas. Nunca llegó a estrenarse en España.

Los personajes, también de perfil sobrio, son portadores de dignidad, de humildad, de esperanza. Dignidad en su existir y en sus acciones, coherencia en la cobardía y en la valentía. Esta contradicción, tan humana y tan conectada a la dureza de la tierra, le da un carácter de fuerza, inevitabilidad y lucha justa. De consecuencias injustas, evitables. Comienza como acaba, abriendo y cerrando un círculo de fatalismo y esperanza.

Extracto de la «Nota para esta edición» (Alfonso Sastre)

Escribí Tierra roja en 1954, es decir, al año siguiente del estreno de Escuadra hacia la muerte y después de un viaje por Huelva en el que conocí las condiciones de vida de los mineros de Riotinto. Aquel mismo año 54 había escrito y estrenado La mordaza. Grandes proyectos. Grandes esperanzas. Grandes problemas y angustias que uno trataba de depurar en sus escrituras y tentativas teatrales. En el 53 (el del estreno de mi Escuadra) había escrito otro drama que dice algo de aquellas inquietudes, El pan de todos.

Son ejemplos de aquella dramaturgia mía muy estricta y económica, muy despoJada de imaginarias formales. Muy libre, sí, pero nada auto complaciente posibles exhibiciones virtuosistas. Para empezar, yo depuraba el lenguaje hasta darle una precisión que procuraba al margen de un posible riqueza léxica. Yo sabía mucho más léxico del que usaba, por ejemplo.

(…)

Hondarribia, 19 de mayo de 1992

Tierra roja, de Alfonso Sastre. Drama en cinco cuadros y un epílogo: el epílogo dividido en dos escenas.

Alfonso Sastre en Cervantes virtual
«Alfonso Sastre es uno de los autores más representativos en el teatro español actual. Su dilatada y polifacética trayectoria se manifiesta también en otros géneros: poeta, ensayista, guionista y crítico. Entre otros premios posee los Nacionales de Teatro por La taberna fantástica en 1985 y de Literatura Dramática en 1993 por Jenofa Juncal.

El portal de Alfonso Sastre forma parte del portal de la Asociación de Autores de Teatro

Nos matan un poquito cada día. A otras, las matan del todo

Nos matan un poquito cada día. A otras, las matan del todo


Una oferta de trabajo, y una frasecita de repente en mitad que dice algo así: «desde esta empresa, no entendemos la sociedad sin la igualdad de las mujeres en todos los sectores «. Cousa mais rara… me digo.
Palabrería. Fácil de desmontar el argumento. Hum… a ver, hablan de sectores profesionales, de economía. A estos les importa bien poco eso de las mujeres y de la igualdad. Parece que hablan de dinero en realidad. No tienen pinta de saber qué es esa cosa de la igualdad.

Ah, ¡que es 8 de marzo! Un poco forzado, ¿no? Entonces me voy a la empresa en cuestión y me entra un ataque de risa-rabia-asco profundos y un «lo sabía» en mi cabeza repiquetea.

Bien por la visibilidad, pero… Se nota cuando el discurso es pensado, es útil a una causa, es realmente sororo. A esta gente que se le llena la boca. Todo el año somos lo que somos, todo el año, aquí y allá, levantamos la cabeza para no caer. Otras, para no morir. No todas lo conseguimos, no todas consiguen sobrevivir. Cada día en la lucha estamos.

A esa gente oportunista. Que no, que no cuela. Primero: todo tu organigrama visible está compuesto por hombres. Allá por la docena. Menos una mujer. Que ocupa el previsible puesto de Dirección de… atención al cliente. Porque ahí hay que tragar saliva, respirar, apretar mandíbula y callar mucho; y eso es algo que, a nosotras, las mujeres, ya nos enseñan nuestras madres, con miradas, reconvenciones, recomendaciones de prudencia y, oye, nuestros padres a hostia limpia, metafórica o real. Y nuestras tías… y tíos…e incluso nuestras parejas… ¡Calladita estás más guapa! Y… el cliente siempre tiene la razón.

8m para ganar medallas, 8m porque está de moda, entrar en lugares que ahora queda bien decir que se está.

Oigan: tragamos saliva y apretamos los puños cada día. Caemos, nos levantamos, nos apalizan, nos ignoran, nos apartan, nos medican, nos atan, nos pagan menos, nos piden más, nos ridiculizan, nos adelgazan hasta la enfermedad, nos enferman a base de Photoshop, nos ejemplifican, nos corrigen, nos quitan, nos ponen, nos disfrazan, nos ningunean, nos ocultan y nos exhiben como premios, nos utilizan como moneda de cambio, nos violan, nos asesinan… nos callan… todos los días. No es exageración: el dolor se lleva dentro. Cada una, como puede, lo transmuta: escucha, cuidados, voz, activismo, lucha.
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Dicionário da Invisibilidade: Conversando con Txema Abaigar

Aurora Feijoo en radiopolis.org conversando con Txema Abaigar, uno de los coordinadores del Dicionário da Invisibilidade, o Diccionario de la invisibilidad. Txema nos relata sobre la disputa de la historia, la importancia de recuperar la memoria histórica y la necesidad de reescribir la historia por parte de las de abajo. La publicación del Dicionário da Invisibilidade parte de SOS RACISMO Portugal, que lo lanzó en Lisboa, Portugal, el 19 de junio de 2021 conmemorando los 30 años de la organización lusa. El pasado 29 de enero fue presentado en el Ateneo de Madrid, con la participación de diferentes personas y militancias en movimientos sociales.

Este diccionario, que abre sus páginas con el continente africano, nos propone, gracias a la colaboración de cerca de 180 personas y con ilustraciones de André Carrilho:* 612 páginas, más de 3.000 entradas, y 5.000 nombres de personas de los cinco continentes. Las entradas corresponden a personas que han desarrollado vida, profesiones, luchas o activismos, en diferentes campos:

1.- Luchas sociales: Feminismos, Independencias, Políticas, Racismo.
2.- Cultura y ciencias: Artes.
3.- Ciencias y tecnología.
4.- Cine y Teatro.
5.- Deporte.
6.- Filosofía, teoría política, ciencias sociales.
7.- Literatura.
8.- Música.

*Ilustraciones de André Carrilho

Las ilustraciones realizadas para el Diccionario de la invisibilidad han sido seleccionadas para aparecer en el 63 Anuario de Ilustración, Communication Arts. De un total de 3689 candidaturas, fueron aceptadas 147, en representación del trabajo de artistas internacionales, siendo este un lugar de referencia para la ilustración a nivel mundial. Las ilustraciones de André Carrilho corresponden a Marcus Garvey, Fannie Lou Hamer, Mumia Abu Jamal, Geronimo y Phoolan Devi.

Coordinadores-editores

Txema Abaigar,
cofundador de la asociación “Derechos para todos” y de la página web “Vamos a cambiar el mundo”. Coautor del libro “Guía para vivir África”. Fue uno delos portavoces del Forum Social Mundial en Madrid de 2008 a 2010.

José Falcão, Bolche, fundador de SOS RACISMO Portugal, organización sin ánimo de lucro que nació a partir del trabajo antirracista surgido tras el asesinato del camarada y amigo José Carvalho, Zé da Messa, en 1990. SOS RACISMO, según reza en su página, «propone una sociedad más justa, igualitaria e intercultural donde todos, nacionales y extranjeros com cualquier tono de piel puedan disfrutar los mismos derechos de ciudadanía. Constituimos una asociación sin fines lucrativos, con el estatuto de utilidad pública desde 1996.»

Ana Palma, contra todas las discriminaciones: en la lucha feminista, contra la LGTBIfobia, por los derechos de las trabajadoras, se mueve en la lucha interseccional.

Mamadou Ba, antirracista por convicción y condición, que, como reza en la solapa del libro, ”rechaza la jerarquización y la dominación que alimentan todas las forma de opresión”.

Esta es mi historia de amor con Bohumil Hrabal: en las ondas

Bohumil Hrabal, escritor checo a quien ya dediqué esta entrada hace unos años: La vida no se domestica. Vuelvo a él y a sus libros para dar a conocer sus títulos, temas y obsesiones, su niñez adulta, su corporalidad hecha palabra, así como los oficios que desempeñó. Títulos que conozco gracias a la traducción gozosa de Mónica Zgustová, que también escribió una deliciosa biografía sobre Hrabal: Los frutos amargos del jardín de las delicias. Todo ello, claro, bañado en cerveza.

En el minuto 29, os leo algún extracto de Una soledad demasiado ruidosa, exquisito texto de Bohumil Hrabal. Pinchando en el enlace: Aurora Feijoo : Sobre Bohumil Hrabal, en Radiopolis Sevilla.

Los temas musicales son maravilla, y pronto ampliaré este post para que podáis enlazarlos directamente a su bandcamp para escucharlo/colaborar con los artistas. Todo viaje en la radio es una inmersión en vidas, músicas, lugares, y nunca sé lo mismo cuando empiezo, que cuando termino. Bueno, esto nunca termina. Quiero decir, siempre avanzo en las tinieblas cuando me voy documentando para el guion, y en el proceso voy alcanzando pequeños puntos de luz. Pero son las personas, siempre son las personas. Y es ya en la conversación posterior, en el directo, y en el intercambio de palabras y emociones cuando siento que todo este tiempo que dedico a ello me vale la pena, me sirve de alimento, me hace crecer, y también: me hace creer. Me hace creer en la posibilidad de un mundo mejor. Desde la literatura a los activismos, pasando por el cuerpo, celebrando la música, y siempre con la palabra.

Bohumil Hrabal en el bosque de Kersko, donde vivió en una casa entre los árboles con su compañera, y acompañados de sus gatos

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